domingo, 26 de marzo de 2017




Sociedad, social, sociológico



    
    
NIVELACIÓN A LICENCIATURA EN ENFERMERÍA



Sociedad:

Termino que describe a un grupo de individuos marcados por una cultura en común, criterios compartidos que condicionan sus costumbres y estilo de vida y se relacionan entre sí en el marco de una comunidad.

Ejemplos:

Sociedad animal: nivel más alto de organización social instintamente en insectos tales como hormigas, termitas y abejas, en vertebrados tales como rata y topo.

Sociedad humana: hace referencia a la agrupación de personas, mientras que la cultura hace referencia a toda su producción y actividad transmitida de generación en generación tales como costumbres, lenguas, creencias, religión, comida.



Social:

Aquello perteneciente o relativo a la sociedad

Ejemplo:

Convivencia social que tienen los integrantes de una comunidad



Sociológico:

Describe proceso de desarrollo intelectual, espiritual y estéticos del acontecer humano

Ejemplo:

Desarrollo cultural de un país o pueblo



Sociable:

Facilidad para entablar relaciones sociales y le gusta relacionarse con otras personas, también se aplica en animales que se relacionan fácilmente con las personas.

Ejemplo:

Persona con facilidad para entablar conversación con cualquiera, ser accesible y amistosa




domingo, 19 de marzo de 2017


Cuadro de texto:

Cuadro de texto:

SOCIOLOGÍA

Los fundadores clásicos de la sociología especialmente importantes fueron: Auguste Comte, Karl Marx, Emile Durkheim y Max Weber que escribían a mediados del siglo XIX, plantearon algunos de los temas fundamentales de la disciplina. Dichos temas se refieren a la naturaleza de la sociología y a las consecuencias del desarrollo de las sociedades modernas en el mundo social.

A comienzos del siglo XXI, vivimos en un mundo de extraordinarias promesas para el futuro, lleno de cambios marcado por profundos conflictos, tensiones y divisiones sociales, así como por los destructivos ataques de la tecnología moderna al entorno actual.

La sociología es el estudio de la vida social humana, de sus grupos y sociedades es una disciplina que desempeña un papel fundamental en la cultura intelectual. Es cautivadora y atrayente al tener como objetivo nuestro propio comportamiento como seres sociales.

El ámbito de la Sociología va desde el análisis de los efímeros entre individuos en la calle hasta la investigación de los procesos sociales globales.

El desarrollo de un punto de vista sociológico es usar un enfoque más amplio-significa cultivar la imaginación. Un sociólogo debe ser capaz de liberarse de la inmediatez de las circunstancias personales para poner las cosas en un contexto más amplio.

La imaginación sociológica nos pide que seamos capaces de “pensar distanciándonos” de las rutinas familiares de nuestras vidas cotidianas para poder verlas como si fuera algo nuevo, la cual nos permite darnos cuenta de muchos acontecimientos que parecen preocupar únicamente al individuo en realidad tienen que ver con asuntos más generales.

La sociología proporciona autoconocimiento y ofrece a los grupos y a los individuos más oportunidades de alterar las condiciones de su propia vida.

Si considero importante que un estudiante de nutrición conozca de sociología ya que la sociología se encarga de estudiar factores como estilo de vida y conducta saludable, así como las condiciones sociales de la población.


viernes, 17 de marzo de 2017



transición demografica y envejecimiento poblacional





    

    
    
 





TRANSICION DEMOGRAFICA Y ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL

Se entiende por transición demográfica a el proceso de cambio que parte de una mortalidad y una fecundidad elevadas, a niveles llamados “naturales”, es decir sin control directo sobre los fenómenos, pasando a un régimen de mortalidad y fecundidad reducidas, en donde se limitan eficientemente tanto las defunciones como los nacimientos. Este proceso demográfico varía considerablemente en el tiempo y en el espacio.

Alphonse Landry, uno de los fundadores del pensamiento demográfico en la década de 1930, bautizo “revolución demográfica” a ese proceso de modernización en los fenómenos de población. La larga reflexión sobre sus causas y modalidades lo llevo a la elaboración de la teoría de la transición demográfica, que define el paso de la mortalidad y fecundidad elevadas hacia su reducción como un proceso universal.

Los adelantos técnicos en materia de lucha contra la muerte y de concepción son muy diferentes hoy en día, lo mismo que las variables económicas, las estructuras sociales y los valores culturales que explican los cambios.

La transición demográfica en México empezó a finales del siglo XIX, con la baja de la mortalidad. La vida media era apenas de 24 años en 1895. Las aceleradas reducciones de la mortalidad, a partir de 1930, permitieron llevar a cabo, en menos de medio siglo, reducciones similares a las que tardaron 200 años en Europa en cumplirse (1750 a 1950).

Desde una perspectiva económica y social, el siglo XX en México se puede dividir en dos grandes periodos: el primero abarca hasta los años veinte, años de trastornos, revolución y crisis económica y política; el segundo, que comienza en la década de 1930, es una época de reconstrucción, crecimiento económico y proceso social. Los fenómenos demográficos, acusan el cambio; así, la mortalidad disminuyo rápidamente cuando se consolidaron las instituciones políticas y el retorno a la paz civil.

Como consecuencia de la reducción de la mortalidad, no solo se mantuvo la fecundidad a nivel elevado, sino que aumento todavía más. Cuando por fin la fecundidad bajo, a finales de la década de 1960, lo hizo tan rápidamente que en solo 20 años (1967-1986) la tasa global paso de 7.5 a 3.8 hijos por mujer.

Un detonador común a todos los procesos de transición demográfica, ya que estos se inician siempre con una disminución en la mortalidad. En México, como en todos lados, se empezó a romper el equilibrio demográfico y tradicional a partir de un crecimiento lento, con fuerte mortalidad y elevada natalidad, hacia un crecimiento explosivo, con una reducción pronunciada de la mortalidad y un argumento de la fecundidad.

En el siglo XX, los niveles de mortalidad se modificaron profundamente. La esperanza de vida a principios de siglo era muy reducida: 24.4 años en 1895, 25.3 años en 1900, 27.6 años en 1910, según estimaciones basadas en datos censales.

La mortalidad de ese periodo es un resultado de la fuerte incidencia de enfermedades infecciosas, en contra de las cuales se estaba sin defensas a finales del siglo XIX. Esto se agravaba en las zonas de trópico a causa de las enfermedades tropicales endémicas, y el paludismo causaba los mayores estragos. Además, brotes epidemiológicos de viruela, tifo, peste, cólera, fiebre amarilla y gripe española azotaron la región a lo largo del siglo XIX, en contexto de crisis económica, de inestabilidad política y de guerras devastadoras.

La esperanza de vida aumentó rápida y regularmente, 5 años entre 1930-1940, 8.8 entre 1940-1950 y 10.4 años entre 1950-1960.



ESPERANZA DE VIDA EN AÑOS CENSALES, 1895-1980

AÑO
HOMBRES
MUJERES
AMBOS SEXOS
INCREMENTO ANUAL (%)
1895
24.4
0.7
1900
25.3
0.9
1910
27.6
1930
33.9
1940
38.8
1950
47.6
1960
58.0
1970
63.1
61.0
Iota
66.3


FUENTES: 1895-1960, ARRIAGA, 1968; 1970-1980, CAMPOSORTEGA, 1988.



La medicina moderna y los programas de salud pública empezaron a cobrar eficacia gracias a los descubrimientos científicos más modernos, que se difundieron inmediatamente en América Latina. Se organizaron campañas de vacunación, de higiene publica, de prevención de enfermedades infecciosas, de erradicación del paludismo y de la tuberculosis. Se construyeron redes de agua potable y de alcantarillado, centros de salud, clínicas, dispensarios y hospitales.

Los cambios de mortalidad, las tasas de natalidad y las globales de fecundidad registraron variaciones importantes: una notable reducción de los nacimientos durante la revolución mexicana. Las variaciones de nacimientos. La reducción de la mortalidad tuvo efectos en los indicadores de fecundidad: hizo que bajara la tasa bruta de natalidad, mientras aumentaba la tasa global de fecundidad.

Una consecuencia importante de la reducción de la mortalidad provoca un rejuvenecimiento de la estructura por edades de la población, por medio de una mayor sobrevivencia en la niñez.

Las consecuencias de ese pasado demográfico todavía son evidentes en la actualidad, pero lo serán aún más en los próximos años, cuando el proceso de envejecimiento se agudice, el origen demográfico del proceso de envejecimiento en México cómo los cambios en la fecundidad, la mortalidad y la migración del pasado y del futuro han contribuido y contribuirán a la formación del envejecimiento.

La transición demográfica al paso de altos niveles de natalidad y de mortalidad sin control. La fase pre transicional es evidente el irregular comportamiento demográfico derivado de la lucha armada de la Revolución Mexicana (1910-1921), provocando incluso que el número de habitantes del país se redujera.

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La primera etapa de la transición demográfica, caracterizada por tasas de mortalidad en rápido descenso y tasas de natalidad relativamente constantes e incluso ascendentes entre 1945 y 1960. La segunda fase puede ubicarse a partir de 1970, cuando el descenso de la fecundidad se acentuó, habiendo empezado en los años sesenta. La tercera etapa del proceso —cuando los niveles de natalidad y mortalidad convergen— tendrá lugar durante la primera mitad del presente siglo.

Después de la Revolución Mexicana aumentó Como consecuencia del declive de la fecundidad, la dinámica demográfica empezó a disminuir su velocidad.

Después de un largo proceso de transformación demográfica, la población mexicana ingresó al nuevo milenio con una tasa de crecimiento natural semejante a la observada cien años atrás, pero con un tamaño siete veces mayor.

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Una rápida y sostenida disminución de la mortalidad tuvo lugar desde los años veinte —en un ambiente de profundas reformas económicas, políticas y sociales. El incremento más impresionante tuvo lugar de 1942 a 1960, con un aumento de casi un año de vida media (0.95) por cada año calendario El incremento más impresionante tuvo lugar de 1942 a 1960, con un aumento de casi un año de vida media (0.95) por cada año calendario. La caída de la mortalidad general ha sido de tal magnitud que la reducción global del riesgo de fallecer, acumulada de 1921 a 2000. Como en muchos otros países, la mortalidad mexicana descendió despacio durante los años sesenta y por ende las ganancias en la vida media fueron pequeñas. Después se recuperó el ritmo de descenso.

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La expansión de los servicios educativos y de infraestructura sanitaria se encuentra entre los principales determinantes del fuerte descenso de la mortalidad, así como la extensión de los servicios de salud, notoria desde la creación del Instituto de Mexicano de Seguro social (IMSS) en 1942 y la transformación del Departamento de Salud en la Secretaría de Salud en 1943.

La esperanza de vida aumentaría de 74.0 años en 2000, finalmente, a 81.3 años en 2050, es decir, que la vida media en México al final de la proyección será similar a la observada recientemente en Japón, el país que registra el nivel más bajo de mortalidad en la actualidad en el mundo.

Los incrementos previstos para la esperanza de vida pudieran ser relativamente conservadores, dado que la estimación de reducción global del riesgo de morir es de 44 por ciento para el periodo del año 2000 al 2050

Recordemos que, al principio del siglo XX, las parejas procreaban alrededor de seis niños a lo largo de su vida fértil alcanzando un máximo de 7.2 niños a inicios de los años sesenta. La gradual difusión de las prácticas de planificación familiar, dentro de una nueva política que buscaba regular el crecimiento demográfico, contribuyó a impulsar la transición de la fecundidad en el país.

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La experiencia mexicana, así como la de otros países, muestra que una vez que la transición de la fecundidad empieza, el ritmo de declive se acelera, pero conforme avanza las reducciones adicionales por año son cada vez menores. El aumento necesario en el uso de métodos anticonceptivos es factible, ya que México cuenta con un programa de planificación familiar sólido y consolidado que busca minimizar la demanda insatisfecha del uso de métodos anticonceptivos.

Teniendo en mente las metas de fecundidad y prevalencia del uso de anticonceptivos asumidas por el gobierno mexicano, y el mínimo de 1.85 niños por mujer sugerido por un grupo de expertos convocado por las Naciones Unidas

Si las tasas de fecundidad, mortalidad y migración previstas para 2050 se mantuvieran constantes, la tasa intrínseca de crecimiento de la población estable.

Las diferentes fases de la transición demográfica han quedado impresas en la estructura por edad de la población mexicana, como podemos ver en la sucesión de pirámides de edades en la gráfica 5. La conjunción de una mortalidad descendente y una fecundidad alta y ascendente causó un rápido rejuvenecimiento entre 1930 y 1970; la franca disminución de la fecundidad en los siguientes treinta

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años propició una reducción progresiva de la base de la pirámide.







Las proyecciones demográficas indican que este proceso se recrudecerá en las próximas cinco décadas. La contracción de la pirámide será cada vez más notoria, no sólo en términos relativos, sino incluso en absolutos, y la inercia del rápido crecimiento del pasado se hará evidente en la senectud (60 años o más) conforme avance el presente siglo.



La contribución del cambio demográfico al crecimiento de los adultos mayores


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El envejecimiento de la población mexicana, iniciado hace ya algunos años, se acelerará significativamente en el presente siglo. En 2000, las personas de 60 años o más representaban 6.8 por ciento de la población total del país y se espera serán 28.0 por ciento en 2050. De acuerdo con la revisión de 2002 de las estimaciones y proyecciones de la División de Población de las Naciones Unidas, la proporción de población envejecida para las regiones más desarrolladas del mundo habría aumentado de 11.7 por ciento en 1950 a 32.3 por ciento en 2050. Así, el proceso que a los países más desarrollados les consumirá un siglo, a México le tomará la mitad del tiempo.

El proceso de envejecimiento se puede ver de manera más precisa mediante el cambio global de la población por sexo y edad, como se muestra en las pirámides de edades superpuestas de la gráfica 6, que corresponden a los momentos extremos de la proyección.

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La contribución del cambio de cada fenómeno demográfico al proceso de envejecimiento es más clara si separamos las tendencias de la natalidad, la mortalidad y la migración en tres periodos que corresponden aproximadamente a las etapas de la transición demográfica de México: el rápido crecimiento demográfico (hasta 1969); el descenso de la fecundidad (1970-1999) y la convergencia de los fenómenos (2000-2050).

El aporte de cada uno de los fenómenos demográficos al crecimiento de la población se descompone en los tres periodos.

La contribución de la fecundidad y la mortalidad al crecimiento de los adultos mayores, entre inicios de 2000 y de 2051, es positiva en las tres etapas de la transición demográfica.

 La contribución de la fecundidad y la mortalidad al crecimiento de los adultos mayores, entre inicios de 2000 y de 2051, es positiva en las tres etapas de la transición demográfica, se advierte que el aporte de la natalidad transita de positivo a negativo a partir de 1970. consecuencia directa del notable descenso de la fecundidad y, por ende, de la progresiva contracción de la pirámide de edades por debajo de 60 años.

el impacto de la política pro natalista —que equivale a más de 40 millones de mexicanos— prevalecerá hasta mediados del presente siglo; sin embargo, se verá reducido a poco más de 33 millones, debido a que los logros en materia de salud general desde 1970.) compensarán, en buena medida, el avance de los programas de planificación familiar en la segunda y tercera fases de la transición demográfica.

La alta fecundidad del pasado (1890-1969) contribuirá con 61.8 por ciento al crecimiento proyectado del número de adultos mayores de 2000 a 2050. Esta aportación se neutraliza en el aumento total de la población con la reducción de 18.4 millones de personas de 0 a 59 años de edad, debida a la fecundidad por debajo del reemplazo durante la mayor parte de la primera mitad de este siglo.

El comportamiento del aporte de la migración internacional pudiera parecer contradictorio, dado que uno esperaría que siguiera siendo negativo —como el procedente del siglo XX—y no positivo. Esto se debe a que, en las proyecciones oficiales vigentes, se supone que las tasas de migración hacia Estados Unidos y de retomo a México, observadas en 1995-2000, permanecerán invariables a lo largo de la proyección.





http://codex.colmex.mx:8991/exlibris/aleph/a18_1/apache_media/AX7LXRSYIA2CHVPA7RX1MCEK6EMP41.pdf